Non può vivere bene chi non è in pace con il suo corpo.

Maria Raffaella Dalla Valle
IL DIARIO
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sabato 4 maggio 2019

Novità: Corso amore e trasmissione della vita, matrimonio e narrativa, co-autorship degli sposi AFE PUSC



Amore e trasmissione della vita - 2 crediti ECTS: dal 6 maggio al 30 giugno 2019
Autori del corso: Prof. R. Gahl e prof.ssa L. Galli
Docente del corso: Prof.ssa M.R. Dalla Valle
Iscrizioni on line aperte dal 2 aprile al 14 maggio 2019: clicca qui
Costo: € 49


Questa materia del Corso mira a raggiungere una profonda conoscenza del doppio significato, procreativo ed unitivo, dell’atto coniugale. La capacità generativa dell'uomo e della donna manifesta, esprime, realizza e raggiunge questi due significati, beni e fini, cioè procreazione e unione, i quali sono inscindibilmente connessi. Perciò, la comprensione dell'amore coniugale e delle sue esigenze etiche trova il suo fondamento in questo doppio significato. L'amore sponsale include la genitorialità (paternità/maternità), perché l'amore sponsale è sempre intrinsecamente aperto alla nuova vita, a trascendere l'esistenza della coppia di coniugi ed a durare per sempre nei figli, i quali sono l'espressione massima dell'amore genitoriale. La conoscenza profonda dei due significati permetterà di affrontare tutti i temi della morale sessuale, specialmente quelli strettamente collegati alla trasmissione della vita, con l’intelligenza necessaria per poter rispondere a domande critiche, anche nei confronti del Magistero cattolico.

(dalla presentazione del prof. Robert A. Gahl, Jr.)


LE ISCRIZIONI AL NUOVO CORSO AFE "AMORE E TRASMISSIONE DELLA VITA" ON LINE SONO APERTE DAL 23 APRILE AL 14 MAGGIO 2019

Allo scopo di favorire una diffusione ampia, e nello stesso tempo profonda, della dottrina cristiana sul matrimonio e la famiglia, l'ISSR all'Apollinare promuove un portale informatico di corsi con metodologia e-learning ed altri sussidi on-line, chiamato Amore Famiglia Educazione (AFE). A questo scopo si avvale del lavoro di ricerca dei propri docenti e di quelli della Pontificia Università della Santa Croce, così come della collaborazione di altri importanti esperti in materia.
Il Portale AFE vuole offrire una serie di corsi on-line che permettano di approfondire i fondamenti antropologici, psicologici e teologici della visione cristiana del matrimonio e della famiglia, nel contesto del pensiero contemporaneo e delle pratiche sociali, giuridiche ed educative che attualmente interessano tali realtà.

sabato 19 maggio 2018

Natalia López Moratalla, El amor a la vida naciente (Es)












1. «El amor puede ser mandado porque antes es dado» (Deus Caritas est, nº14).
El mandamiento «amaras a tu padre y a tu madre» tiene una especial textura humana. Es tan connatural con el hombre que constituye la bisagra de las dos tablas de la ley que recibió Moisés: la primera con el mandato de amar a Dios y la segunda de amar a los demás. ¿Es posible que estemos abocados a perder el sentido del «dulcísimo precepto», como se ha llamado al cuarto mandamiento? Ciertamente, su enorme calado humano está en peligro. Así lo manifiesta el cambio importante del lenguaje que se ha dado en la cultura del hombre autónomo. En este lenguaje el término procreación se sustituye por el de reproducción para describir la profunda relación personal de amor paterno-filial que lleva consigo la transmisión de la vida humana. Ambos conceptos no son necesariamente excluyentes: cada persona, que es engendrada en el amor de sus padres, y aparece en un momento singular y concreto de comienzo, es al mismo tiempo creada por el Amor del poder creador de Dios, que le llama a la existencia desde la eternidad.

Sin embargo, desde que la humanidad optó por igualar de modo arbitrario engendrar los hijos con generarlos mediante producción, tras cada uno de esos términos resuena una diferente concepción del hombre, un modo distinto de entender el mundo natural y de valorar la intervención manipuladora de la vida naciente, de la vida humana en sus orígenes. Esta cuestión es de gran importancia. Muchos, en la pasión obsesiva de emanciparse de toda atadura, reniegan de deber a alguien su existencia. Optan por una forma de emanciparse definitivamente de su naturaleza, de su condición de criatura. Quieren una autonomía incompatible con la realidad de su ser natural que tiene su comienzo en el engendrar de sus progenitores. Y la técnica de nuestros días ha permitido separar fácticamente el acontecimiento natural y personal de la unión de un hombre y una mujer del fenómeno puramente biológico.

Apoyándose en la necesidad que rige en el dominio de lo biológico, se reduce la procreación a mera reproducción programada racionalmente, de acuerdo con los intereses de terceros. Los nuevos hombres son confeccionados en el laboratorio para cumplir convenientemente su misión; y como resultado de un ajuste de necesidades los planificadores han de dar cuenta del producto final a los que realizan el encargo. Por esa eficiencia intrínseca de la fecundación de los gametos masculino y femenino, ponen en la existencia a esos seres humanos. Obviamente Dios está en el origen; es garante de la dignidad de la persona, sea como sea la forma de su comienzo a la existencia; es su Amor quien llama a la existencia a todo hombre. Los planificadores ni llaman ni eligen; confeccionan el cuerpo, siempre de varios hermanos, y se arrogan seleccionar por eliminación. Una selección siempre injusta, incluso cuando no fuera caprichosa y dictada por preferencias arbitrarias.

Los planificadores, tanto asistentes como asistidos en la reproducción, confeccionan. Por ello, en rigor, se les puede exigir cuentas de esa existencia que se ha generado en la eficiencia de la reproducción. Más adelante el nacido les podrá exigir cuentas de por qué le pusieron en la existencia, por qué ya existiendo tuvo que pasar pruebas de cuyo resultado dependió que se la ganara o perdiera, y hasta de por qué en esas pruebas tuvo que ganarse su existencia en competencia con otros hermanos. Si el nacido tiene dificultades de relaciones personales, o simples limitaciones físicas, o defectos podrá pedir cuentas de porque se le negó el hábitat materno en esos primeros días de su vida en que tanto la necesitaba y permaneció entre cristales o en el frió de la congelación.

Existe una singular y radical diferencia entre quienes generan produciendo y quienes procrean engendrando. Éstos pueden decir con verdad al hijo “no te hicimos, nos amamos y tu existencia es don fruto de ese amor”. Una diferencia con la producción que conlleva una mentalidad dura y quien sabe si no llevará a perder lo más humano de la vida: la fuerza de los lazos naturales familiares que atan y unen en las corrientes del rio de la vida.

Este cambio de lenguaje -reproducción por procreación- tiene una cierta resonancia de la rebelión del primer hombre y la primera mujer que no se fiaron del amor de Dios que les puso en la existencia, sobre la Tierra. Ellos, los dos primeros seres humanos, que no tuvieron padres humanos, son los primeros padres de todos los hombres al recibir el mandato del «crecer y multiplicaros». Ellos iniciaron la familia humana en su amor mutuo. «En el principio», Dios ordena a Adán y Eva transmitir vida humana en la unión por la que se «se hacen una sola carne»; les encarga engendrar en un acto de reconocimiento mutuo personal. De esta forma y para siempre, en esa unidad de los cuerpos personales de un varón y una mujer los hijos son engendrados.

«Y puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cf 1Jn 4,10), ahora el amor ya no es sólo un “mandamiento”, sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro» (Deus Caritas est, nº1). La llamada a la existencia por el poder del Amor creador de Dios está siempre garantizado para cada hombre. Como está, aunque en otra medida, garantizado el amor de un padre y una madre a su hijo. Pero al hijo no le basta que le quieran a él. Es un derecho de cada hombre tener el origen en el amor de los padres entre sí. Restárselo es ofenderle. Por ello podría en este sentido ser solicitado, pero no mandado, el amor al padre y a la madre. Y si se pone en peligro el mandato de honrar padre y madre, se debilita o oscurece la relación filial con el Padre de quien procede toda paternidad. Una cultura así genera violencia y muerte: el amor sólo puede ser mandado si antes es dado.

(...)

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Natalia López Moratalla, El amor a la vida naciente
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domenica 29 aprile 2018

Flavio Keller, Nicola Di Stefano, Neuroscience and the Soul: Is it Time to Make Peace? (En)



Introduction

Some readers may be amused by the title of this paper. For the term 'soul' has been banned from the scientific lexicon for at least three centuries for various reasons: first, because the soul, as an immaterial entity, eludes measurement or quantification, thus remaining well outside the domain of empirical science;; second, because the concept of soul as a spiritual substance distinct from the body inevitably leads to the problem of dualism, which in turn is difficult to resolve in scientific terms; and finally, because the shifting meanings that have defined the term ‘soul’ over time have not allowed for the formulation of one clear and stable definition, which would be required as the fundamental starting point for a scientific discussion of the term.
It is however undeniable that the term 'soul' when referring to man refers with a particular poignancy to that which best seems to distinguish man from other living beings, that is, his essence. Furthermore, the term 'soul' expresses in an equally poignant way the dignity that defines man as a person.
When man is perceived as a person, implicitly and without philosophical elaboration, his spiritual soul is perceptible as a dimension that personalizes the human body. At the same time its transcendence is also perceived in relation to the body and organic materiality. This latter perception, and not the former, is the root of what is customarily called 'the dignity of the person', that is, its intrinsic ontological value and ethical consequence. (Sanguineti, 2014, pp 202-203)
In our opinion, the suspicion with which many scientists view the term 'soul' derives from the idea that the soul is essentially a Cartesian concept. One of the aims of this paper is to show how philosophical positions on the soul are more complex and diverse than commonly thought. Aristotle, Gregory of Nyssa, Augustine and Leibniz, to name a few, have expressed positions that are probably more compatible with a modern vision of man.

Here and elsewhere where we quote from texts for which there is no published version in English, the translations into English are ours.
Nonetheless, it is not clear whether the term 'soul' can be used only in a philosophical, moral, theological, or anthropological context, or whether it can also be used in a scientific context, or even whether it is incompatible with the neuroscientific vision of man. It is these doubts which have inspired this paper in which we explore various meanings of the term 'soul' highlighting some fundamental properties of human beings that do not seem incompatible with current views in the field of biology, especially with the systemic perspective adopted by systems biology. In other words, the consideration of the integrated activity of a living organism -one of the bases of the physiological
approach -as not being entirely reducible to physico-chemical processes, to the excursion of nerve impulses, the secretion of chemical substances etc., reflects a similar view point to that found in philosophical reflections involving the term 'soul'.

Read the complete study:
Flavio Keller-Nicola di Stefano, Neuroscience and the Soul: Is it time o make peace?

Note: the full version of this paper, including illustrations, has been published in pH 1/2017.

sabato 10 giugno 2017

Moshe Feldenkrais: precursore della mindfulness (Ita/ Video En)


Il Metodo Feldenkrais è il risultato di conoscenza e di intuizioni sulle leggi di sviluppo del sistema nervoso ed il funzionamento del cervello, intuizioni ampiamente confermate dalle neuroscienze –per esempio nell’ultimo libro di Norman Doidge, a pag. 233: Le guarigioni del cervello“, dove l’autore dedica ben due capitoli a questo metodo e a Moshe.
La ricerca ha dimostrato che anche il cervello adulto può modificarsi grazie alla sua plasticità, e che può crescere sviluppando nuove connessioni sinaptiche. In particolare la quantità di connessioni sinaptiche dipende dagli stimoli provenienti dall’ambiente. Gli stimoli possono essere sia interni che esterni e maggiori saranno gli stimoli sensoriali, maggiori saranno le nuove connessioni, mentre la diminuzione o l’assenza di stimoli provocheranno addirittura una diminuzione delle sinapsi.
Diversamente da quanto si è creduto per molto tempo, il cervello cambia continuamente: si formano sempre nuove connessioni e si modifica la struttura interna delle sinapsi esistenti grazie al processo di apprendimento.
Possiamo modificare e riorganizzare i nostri schemi neuromotori durante tutto il corso della vita e Feldenkrais lo ha dimostrato con il suo lavoro.
Possediamo la capacità di migliorare le nostre azioni che sono essenzialmente frutto di un processo di apprendimento. Imparare è una caratteristica umana.

Altra conferma delle intuizioni di Feldenkrais è di Michael Merzenich, il quale ha dimostrato che un cambiamento neuroplastico a lungo termine si verifica più facilmente quando ci concentriamo sul processo di apprendimento. Nel corso di alcuni esperimenti Merzenich mappò i cervelli di animali prima e dopo diversi compiti d’apprendimento. Quando gli animali eseguivano il compito per ottenere un premio automaticamente, senza concentrarsi, le mappe cerebrali si modificavano solo temporaneamente.
Il sistema nervoso umano è la meno rigida delle strutture e si forma e cresce mentre noi viviamo un’esperienza. Esso subisce l’influenza dell’esperienza più di qualsiasi altro sistema nervoso animale.
L’esperienza personale è la chiave della nostra grandezza pur essendo il risultato dei nostri tentativi ed errori.
Merzenich stesso, lo scienziato forse più all’avanguardia nelle neuroscienze, afferma che i movimenti che apportano modifiche sostanziali nelle aree del cervello sono quelli fatti con curiosità, in modo esplorativo e non meccanico, lenti, con variazioni, gentili, che non causano dolore e di cui si può essere consapevoli. Merzenich paragona il suo approccio alla ri-educazione con il Metodo Feldenkrais.

🎬 Video del discorso di apertura di Michael Merzenich al Congresso Embodying Neuroscience

“Questa particolare sottolineatura sull'autoconsapevolezza e sul controllo dell'esperienza dipende in parte dall'incontro di Feldenkrais con l'aspetto meditativo delle arti marziali orientali, che lo ha reso un precursore della mindfulness diffusasi circa cinquant'anni dopo". - Norman Doidge, Le guarigioni del cervello.